Tipos de barba

Hay decenas de estilos de barba con nombre propio, pero casi todos son variaciones de siete formas básicas. Entender esas siete te sirve de mucho más que memorizar nombres: son las que de verdad cambian el aspecto de tu cara y las que marcan cuánto tiempo vas a dedicarle cada semana.

Debajo tienes cada una con su forma exacta, a quién le sienta bien y qué mantenimiento pide. Si lo que quieres es afinar según tu tipo de rostro, tenemos una guía dedicada a la barba según la forma de la cara.

Hombre con barba completa y poblada que cubre mejillas, mandíbula y barbilla

Barba completa

El pelo cubre mejillas, mandíbula y barbilla, con el bigote conectado a la barba. Es la forma de referencia: longitud media, contorno perfilado y una línea de cuello definida un par de dedos por encima de la nuez.

A quién le favorece: añade volumen en los laterales, así que equilibra caras alargadas o estrechas y disimula un mentón poco marcado. Si tu cara es redonda, llévala más corta en las mejillas y algo más larga en la barbilla, para alargar en lugar de ensanchar.

Mantenimiento: medio. Recortadora cada semana o diez días para igualar, y perfilado del cuello y los pómulos cada pocos días. Un cuidado básico con aceite o bálsamo evita que se abra y pique.

Variaciones con nombre propio: Short Boxed, Hollywoodiana y Ducktail.

Hombre con barba de tres días, pelo muy corto y uniforme por toda la cara

Barba de tres días

Pelo muy corto y uniforme por toda la cara, más o menos entre dos y cinco milímetros, con la piel visible por debajo. No es una barba a medio crecer: es una longitud que se mantiene a propósito.

A quién le favorece: es la más versátil de las siete. Marca la mandíbula sin añadir volumen, así que funciona en casi cualquier rostro, y es la salida natural si tienes zonas irregulares donde una barba larga se notaría hueca.

Mantenimiento: alto en constancia, bajo en tiempo. Hay que pasar la recortadora cada dos o tres días con el mismo peine guía, o en una semana deja de ser barba de tres días. El cuello se afeita igual que en la barba completa.

Hombre con perilla cana recortada en la barbilla y bigote, con las mejillas afeitadas

Perilla

Pelo concentrado en la barbilla y el bigote, con las mejillas afeitadas. Según cuánto se conecten el bigote y la barbilla, y cuánto se prolongue hacia la mandíbula, cambia de nombre, pero la forma de fondo es la misma.

A quién le favorece: alarga visualmente la cara y estrecha la parte baja, así que es la mejor opción para caras redondas o muy cuadradas. También es la solución práctica si las mejillas te salen despobladas.

Mantenimiento: alto. Vive de los bordes: en cuanto se desdibujan pierde toda la gracia. Perfilado cada dos o tres días y cuchilla para las mejillas.

Variaciones con nombre propio: Goatee, Van Dyke, Balbo, Anchor, Petit Goatee (la mosca), Klingon y Sparrow.

Hombre con barba larga pelirroja que cae bastante por debajo de la barbilla

Barba larga

Barba completa que se deja crecer bastante por debajo de la barbilla. La diferencia con la completa no es de forma, sino de tiempo: hablamos de seis meses como mínimo, y de pasar por una fase intermedia poco agradecida.

A quién le favorece: pide una densidad que no todo el mundo tiene, porque a partir de cierta longitud los huecos se ven más. Alarga mucho la cara, así que en rostros ya alargados conviene dejarla ancha por los lados en vez de en punta.

Mantenimiento: alto, pero distinto. Aquí no manda la recortadora, sino el peine, el aceite a diario y despuntar cada mes o mes y medio para que las puntas no se abran. Si te está saliendo con canas, la longitud las hace mucho más visibles.

Variaciones con nombre propio: French Fork y Old Dutch.

Hombre con bigote clásico poblado sobre el labio y el resto de la cara afeitada

Bigote clásico

Bigote poblado sobre el labio superior, sin sobrepasar la comisura de los labios, con el resto de la cara afeitada. Ha vuelto con fuerza, y es mucho más fácil de llevar de lo que parece.

A quién le favorece: ensancha ópticamente el tercio medio de la cara, así que sienta bien en rostros alargados. Es también la alternativa lógica si las mejillas te crecen a parches: solo necesitas densidad en una franja pequeña.

Mantenimiento: medio. Tijera pequeña para que no invada el labio y afeitado del resto cada dos o tres días, que es lo que de verdad lo hace verse intencionado y no descuidado.

Variaciones con nombre propio: Copstash Standard, bigote Pencil, Fu Manchu y Zappa.

Hombre con bigote manillar, de puntas largas retorcidas hacia arriba con cera

Bigote manillar

El bigote largo con las puntas retorcidas hacia arriba con cera, formando dos rizos. Es el estilo más llamativo de los siete y el que más declaración de intenciones supone.

A quién le favorece: más que una cuestión de rostro, es una cuestión de contexto y de carácter. Funciona mejor acompañado de un corte de pelo pulido, porque el contraste es parte del efecto.

Mantenimiento: el más laborioso a diario. Necesitas dejar crecer las puntas entre seis meses y un año sin recortarlas, y cera de fijación fuerte cada mañana. Sin cera, no hay manillar.

Variaciones con nombre propio: Handlebar y el bigote Dalí, con las puntas rectas hacia arriba en lugar de rizadas.

Hombre con barba chinstrap, una línea fina de barba perfilada a lo largo de la mandíbula

Chinstrap

Una línea fina de barba que recorre la mandíbula de oreja a oreja, con las mejillas y el cuello afeitados. Perfilada a navaja, es de las formas más limpias que existen.

A quién le favorece: dibuja la mandíbula, así que da estructura a caras redondas y suaviza la papada. Necesita, eso sí, que el pelo te crezca de forma regular justo en esa franja.

Mantenimiento: el más exigente en precisión. Recortadora de detalle cada dos o tres días y mucho pulso: una línea torcida se ve a distancia, y corregirla implica bajarla más de lo que querías.

Variaciones con nombre propio: Rap Industry Standard y Chin Curtain, la barba de candado, que además cubre la barbilla.

¿Y los estilos con nombres raros?

Van Dyke, Balbo, Fu Manchu, Mutton Chops, Hulihee… La barbería ha ido bautizando cada pequeña variación, casi siempre con el nombre de quien la puso de moda. Está bien conocerlos, pero a la hora de sentarte en el sillón lo útil es partir de una de las siete formas de arriba y decirle al barbero qué quieres cambiar: más corta en las mejillas, más larga en la barbilla, con o sin bigote conectado.

Un caso aparte son las patillas anchas con la barbilla afeitada —lo que en inglés llaman mutton chops, y sus primos Franz Josef, Hulihee, A la Souvarov o Winfield—. Son un estilo victoriano con personalidad propia que hoy se ve poco fuera de contextos muy concretos.

Por dónde seguir

Si ya tienes clara la forma, lo siguiente es la rutina: cómo cuidar la barba paso a paso, los kits para empezar con lo justo, o las recortadoras si vas a mantenerla tú en casa.